O bien demostramos ser capaces de encontrar un nuevo concepto reforzado de gobernanza, que encaje con la constelación de Estados soberanos y permita a la UE encarar la nueva realidad globalizada, o no somos capaces de tener un éxito convincente en esta dirección y entonces se considerará necesario dar un nuevo salto en el marco institucional europeo hacia el Federalismo Politico.